"Me presento, me llamo Pilar, vivo en Madrid y hace poco tuve la gran suerte de conocer a Cristina y desde entonces nos une una buena amistad, el otro día le comenté que había hecho torrijas y ella me dijo que nunca las había hecho ni probado, entonces le propuse mandarle la receta y que ella las publicara, pero me dijo que lo escribiera yo y por eso aquí estoy .
Esta receta me recuerda mucho a mis padres, que ya no están, a mi madre
porque fue la que me enseñó a hacerlas y a mi padre porque mucho antes que
llegara la semana santa, ya me decía "cuándo vas a hacer torrijas?". Por eso le doy
las gracias a Cristina porque en este rinconcito suyo, siempre quedará un
trocito de ellos .
En semana santa, en mi casa siempre huele a torrijas, es mi postre favorito
(aparte del chocolate) y mucho antes de que llegue la fecha, ya nos henos
comido unas cuantas .
Hay muchas maneras de hacer torrijas, pero yo os traigo la mía, las que
siempre, desde que era pequeña he comido, espero que las disfrutéis tanto como yo
...
Ingredientes:
- 1 barra de pan especial para torrijas o una barra de pan del día anterior
- 1 litro de leche
- 3 ó 4 huevos para rebozar
- azúcar y canela en polvo
- aceite de oliva para freírlas
Preparación:
- Primero preparamos todos los ingredientes, parece complicado pero una vez lo tienes todo preparado, no se tarda nada.
- Ponemos en una cazuela la leche con 4 cucharadas de azúcar al fuego y la calentamos ligeramente.
- Mientras se calienta la leche, partimos el pan en rebanadas, de unos 2 cm., ni muy finas ni muy gruesas y reservamos.
- En un plato ponemos azúcar y canela en polvo, lo mezclamos bien, echar bien de canela, que no os dé miedo y reservamos.
- Batimos los huevos y reservamos.
- Ponemos una sartén con abundante aceite de oliva.
- Ya lo tenemos todo preparado, ahora sólo hay que mojar las rebanadas de pan en la leche, bien empapadas, dejamos un ratito en la leche, les damos la vuelta y las sacamos a una fuente reservándolas, deben quedar bien empapadas por ambos lados, si no quedan secas una vez fritas.
- Cuando tengamos todas bien mojadas, las pasamos por huevo y las pasamos a la sartén con el aceite bien caliente. Las dejamos que se doren por los dos lados, las sacamos a un plato y enseguida las pasamos por el azúcar y la canela, que tenemos reservada (si en este paso os ayuda alguien, mejor, porque así seguimos friendo las demás).
- Cuando las vayamos pasando por el azúcar y la canela, las vamos poniendo en una cazuela o fuente y cuando las tengamos todas le echamos encima, más azúcar de la que nos ha sobrado, las tapamos y dejamos que se enfríen bien tapadas, cuando las vayamos a comer ya frías, veremos como el azúcar se ha desecho, convirtiéndose en un almíbar delicioso.
Recomendaciones: