Hoy os presento un paso a paso (sin Thermomix) de un plato típico de Mallorca, se trata de un plato que no podéis dejar de probar si visitáis la isla!! La gastronomía mallorquina, pienso que es una gran desconocida por el turismo, lejos de los restaurantes de comida rápida existen unos muy buenos restaurantes y bares de tapas, incluso tiendas de comida preparada para degustar la amplia carta mallorquina, así que os animo a probarla, desde el frito, hasta un arroz brut, pasando por unos caracoles, tumbet, sopes seques... Para Pasqua, que es cuando se suelen matar los corderos, es cuando se suele hacer el frit de xot (frito de cordero) y cuando se hacen las matanzas del cerdo se merienda de frito de matanzas, una variedad que se hace con panceta y carne del cerdo que se acaba de matar, pero este lo dejamos para otro día, en este caso yo lo hice con frito de una lechona que hicimos al horno de leña (que tengo pendiente de enseñaros).
Bueno, hablando del frito..., en un principio, si os digo que el frito se hace de las vísceras de cerdo o de cordero, podéis pensar: "¡Qué asco!", porque es lo que yo pensaba antes, cuando no me gustaban determinadas cosas y ahora todo me gusta!! La verdad es que un filete de hígado no me lo puedo comer, en serio, lo he probado y no me gusta, pero así en trocitos pequeñitos y con patatas y verduras está muy bueno, o al menos eso me parece a mí... Cuando se mata una lechona o un cordero se separan las vísceras y los mallorquines a ese conjunto de vísceras, ya lo llamamos "frito", o sea que tenemos, las paletillas, las costillitas, las piernas y el frito, porque es para lo que lo vamos a usar, para hace un plato con ese mismo nombre. El frito es sencillísimo de hacer, como su nombre indica, se trata de una fritada de verduras y de las vísceras, todo cortado bien pequeñito, cuanto más pequeño más rico está. Lo que yo no le pongo, pero que recuerdo cuando mis padres tenían una carnicería en el Mercado del Olivar y solían hacer mucha, es sangre cocida. Mi madre la cocía en el horno dentro de unas cazuelas de barro con unas hojas de laurel..., por favor!! Aún recuerdo cómo olía aquello!! Lo siento, pero yo no lo he probado, pero si os gusta la sangre cocida, al final de todo la podéis añadir a trocitos y se desmenuza cuando se mezcla. Mis padres la hacían para vender en la carnicería, porque se corta y se vende a trozos (glups!!).
Bueno, pasando de la sangre (os lo dejo a vuestro gusto), os iré indicando foto a foto el proceso, ya que sólo es cortar y freír, nada más. Primero debéis cortarlo todo a daditos de un cm. más o menos y se salpimienta todo antes de freírlo, las cebolletas (que aquí llamamos sofrits) las cortamos en rodajitas, y las vísceras en daditos también pequeños, si no tenéis un buen cuchillo para cortarlas, podéis usar unas tijeras de cocina, ya que son más difíciles de cortar de lo que parece, el cuchillo ha de estar bien afilado.
Yo os pongo este orden de freír, me da igual cual sigáis siempre y cuando la carne sea lo último en freír, ya que suelta muchísima agua y si lo freís al principio el aceite ya no os servirá para seguir con las verduras, y lo bueno es usar el mismo aceite para todo, al terminar lo podremos deshechar.
Se puede comer como plato principal poniendo una buena cantidad y se acompaña de pan (si es moreno, mucho mejor), pero también es muy típico servirlo como tapita de entrante, mmm, ahora haría una tapita con una rebanada de pan..., y por fin, dejo de enrollarme más, hoy es que os quería contar lo fantástica que es la gastronomía de mi tierra y me he emocionado escribiendo. Ahí os dejo la receta, que lo disfrutéis!!
Ingredientes:
- aceite de oliva virgen extra abundante para freír todo
- un pimiento rojo grande o dos medianos
- 2-3 pimientos verdes
- 4-5 patatas grandes buenas para freír
- unos 4 manojos de sofritos o cebolletas (ya que se encogen mucho al freírse)
- un frito de lechona o de cordero (son las vísceras)
- una cabeza de ajos
- unas 5 cayenas (al gusto)
- sal y pimienta al gusto
- 2 hojas de laurel
- hinojo fresco picadito
Preparación:
- Cortamos tooooodo a trocitos pequeños:
- El pimiento:
- El frito (o sea las vísceras, pero es que suena tan mal...):
- Separamos los dientes de ajo y les damos un golpe con un cuchillo o un mazo:
- Salpimentamos cada cosa al gusto.
- Calentamos el aceite en una sartén grande.
- Vamos friendo, primero los pimientos:
- Una vez frito lo pasamos a una cazuela de barro, greixonera en malloquín:
- ... luego las patatas junto a los ajos y unas cayenas...
- ...freímos las cebolletas...
- Por último, freímos el frito, junto al resto de cayenas que queráis poner, el hinojo y las hojas de laurel, fijaos en la cantidad de agua que suelta... No os paséis, sino quedará muy seco, debe quedar tierno, vale más freírlo a fuego bajo, sin perder el hervor del aceite...
- La cantidad de ajos y cayenas depende de lo que os gusten a vosotr@s...
- Al final, una vez que esté todo dentro de la cazuela lo removéis bien para que se mezcle todo. De un día para otro los sabores se asientan mejor, así que ya sabéis!!
- Servir calentito con pan payés, y a disfrutar!!
Fuente: la receta me la pasó mi hermana Lina, a ella le sale de muerte!! Lo bueno es que a ella no le gusta!! Un besote!!